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CARRERA DEL CSIC: LOS ORÍGENES |
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CARRERA EN LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES ........ OCHENTA AÑOS DESPUÉS Por Carlos Cisneros - Octubre 2.006 |
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Cuando este octubre se escuche el disparo que dé la salida a la XXVI edición de la Carrera Internacional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, algunos miraremos hacia atrás en nuestra historia reciente y recordaremos las mañanas otoñales en la calle de Serrano unidas al esfuerzo gustoso de recorrer diez kilómetros entre amigos, la nostalgia de nuestra mejor marca o días en los que no nos fue tan bien. Otros, ya veteranos, hablaremos de las primeras ediciones en la Casa de Campo como auténticas batallitas de abuelos adorantes... |
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Pero el túnel del tiempo va más allá, y la carrera del CSIC esconde un ancestro lejano, una carrera “cross-country” celebrada en 1925 que formó parte del concurso atlético de la Residencia de Estudiantes. Han pasado ochenta años y unos esforzados discípulos de las ideas pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza recorrieron 3000 metros por los lugares donde celebramos hoy la prueba. Si lo denominaron cross se debe a la orografía del terreno de entonces, y razón tenían aunque hoy nos cueste creerlo. Dejemos que sea Rafael Alberti el que nos describa el lugar llamado “Los Altos del Hipódromo”. | |
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Así que por esas descampadas tierras y con atuendos “Carros de Fuego” reflejo de su tiempo, no más de treinta improvisados atletas, jóvenes y con gran espíritu deportivo, tomaron la salida y ... ganó Tomás Rodríguez. El resto de la crónica la dejaremos al albedrío de la imaginación, al igual que el público que presenció la prueba; quizá Federico García Lorca, Salvador Dalí o Luis Buñuel, éste último gran aficionado a la práctica del boxeo. Ahora, por esos parajes reina el asfalto, y los edificios de cristal y aluminio ocultan el horizonte donde antaño se veía la sierra madrileña. Y hasta allí sólo llegaba un tranvía; desde él se lanzaban en marcha los residentes hasta que se puso una parada y éstos seguían saltando desde el tranvía para acceder a aquellos parajes entonces lejanos del centro de Madrid. |
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Hoy, todo tan distinto, ochenta años después, celebramos las 25 primeras carreras del CSIC, pero algunos corredores lo haremos pensando en aquellos 30 primeros jóvenes que se atrevieron a participar y a los que más tarde la historia de nuestro país no les deparó el futuro prometedor que debieron merecer. Les guardaremos este pequeño y merecido espacio en el atletismo popular, incluyendo a Tomás Rodríguez en el cuadro de honor de ganadores. | |